jueves, 29 de noviembre de 2018

“Si quieres nos enrollamos”: 50 alumnas estallan contra los comentarios sexuales de un catedrático ¿de educación? en Valencia. Y van unos cuantos estos últimos años.


1. El catedrático Ramón López Martín realizaba los comentarios "prácticamente en todas las clases", según una alumna. "Al principio no sabíamos si era una broma aislada, pero luego vimos que se repetía día tras día. Era muy fuerte", afirma.

29/11/2018


Este periódico ha intentado sin éxito recabar la versión del catedrático de Teoría e Historia de la Educación, que fue decano de la Facultad de Filosofía y Ciencias de la Educación de 2006 a 2012 y vicerrector de Políticas de Formación y Calidad Educativa entre 2014 y 2018. López Martín se presentó en marzo a las elecciones de la Universidad de Valencia en una candidatura que fue derrotada por la de Mavi Mestre.
La decana de la facultad, Rosa María Bo, asegura que el profesor denunciado negó inicialmente haber realizado las manifestaciones que le atribuyen, pero después admitió que podía haberlas hecho en tono "de broma". La decana no ha mencionado la identidad del catedrático, confirmada por este periódico a través de tres fuentes.
El profesor realizó los comentarios ante una clase formada en un 80% por mujeres durante el primer trimestre del curso 2017-2018, coinciden varias alumnas, que prefieren no dar su nombre por temor a sufrir consecuencias académicas y judiciales. Las frases ilustran ahora el amplio recibidor de la Facultad de Filosofía y Ciencias de la Educación: "Una alumna estornuda. El profesor: "Si ya te dije que ibas demasiado fresca"; "Una alumna dice que es nerviosa. El profesor: 'Ya me di cuenta anoche"; "Una alumna y un alumno están sentados al lado. Se les cae una carpeta y ella se agacha a recogerla. Profesor: '¿Qué haces ahí abajo?'. Alumna: 'Coger la carpeta'. Profesor: 'Ah... que ahora lo llaman así". Las mujeres han colgado también mensajes exigiendo el fin del acoso sexual en la universidad.
Las estudiantes presentaron la queja por escrito el 18 de mayo, el último día de clase, justo antes del inicio del periodo de exámenes. Pero el caso ha salido ahora a la luz, explican, por la falta de reacción de la institución académica y por la asistencia del catedrático al acto con el que la facultad celebró el Día Internacional contra la Violencia de Género: "Nos pareció indignante. Es un hipócrita. Esto no se puede permitir", afirma una de las alumnas.

Mala gestión y ocultamiento

Las organizadoras de la protesta han publicado este jueves un comunicado a través de las redes sociales en el que critican la "mala gestión y el ocultamiento" que en su opinión ha marcado la actuación de la universidad. Según las estudiantes, en una reunión celebrada este miércoles el profesor presentó sus disculpas añadiendo: "Si tan empoderadas estáis, aprended a distinguir lo que es una broma de lo que es delito". Las mujeres han reclamado que en el futuro la comisión de igualdad de su facultad actúe contra el machismo "dejando atrás el amiguismo y las relaciones de pasillo".
La decana justifica su actuación argumentando que en junio preguntó a las estudiantes si querían transformar su queja en una denuncia, a lo que según Rosa María Bo las alumnas respondieron que les bastaba con que se le diera un "toque de atención" al profesor. La decana añade que la facultad consultó los pasos a dar con el Vicerrectorado de Estudios y los servicios jurídicos de la universidad, e insiste en su compromiso contra el machismo.
"Como mujer y como profesora, nunca pensé que un profesor tuviera hoy día un comportamiento así, que no solo es machista, sino que evidencia un abuso de la posición que tiene dentro del aula. Como rectora no lo voy a consentir", ha afirmado, por su parte, Mavi Mestre. Fuentes de la dirección de la universidad han asegurado que si las alumnas no presentan una denuncia ante la Unidad de Igualdad de la institución académica, el rectorado actuará de oficio contra el profesor

2. Santiago Romero ha sido condenado a siete años de prisión - ABC

Condenan a un catedrático de la Universidad Sevilla por abusar sexualmente de tres profesorasSEVILLA

Actualizado:
El Juzgado de lo Penal número 2 de Sevilla ha condenado a siete años de cárcel a un catedrático de la Universidad de Sevilla, que en su día fue decano de la Facultad de Ciencias de la Educación y que en la actualidad sigue ejerciendo y dando clases, por abusar sexualmente de tres profesoras entre los años 2006 y 2010.
En este sentido, fuentes del caso han informado a Europa Press de que el Juzgado de lo Penal número 2 de Sevilla, en una sentencia notificada este mismo lunes, ha condenado a Santiago Romero Granados a siete años de prisión por tres delitos continuados de abusos sexuales y un delito de lesiones psicológicas.
De este modo, y según han indicado a Europa Press las mismas fuentes consultadas, el Juzgado ha impuesto al acusado dos años de cárcel por cada uno de los tres delitos de abusos sexuales cometidos sobre las víctimas -dos profesoras y una becaria de investigación-, que incluso tuvieron que dejar la Universidad, y un año de prisión por el delito de lesiones.
El Juzgado, cabe destacarlo, ha aplicado la atenuante de dilaciones indebidas por el retraso «indebido» del procedimiento, ya que hay que tener en cuenta que los hechos ocurrieron entre los años 2006 y 2010 y el juicio, finalmente, no se celebró hasta el pasado año 2016.

La Universidad, responsable civil subsidiario

Asimismo, el Juzgado ha condenado al catedrático a pagar una indemnización total de 110.000 euros a las tres víctimas -30.000 euros a dos de ellas y 50.000 euros a la profesora que además ha sufrido las lesiones psicológicas- y ha declarado responsable civil subsidiaria a la Universidad de Sevilla.
Las fuentes han precisado que los hechos por los que ha sido condenado este catedrático de la Universidad de Sevilla ocurrieron en las propias instalaciones académicas, cuando el acusado abusó sexualmente de estas tres profesoras, las cuales, según destacó en su día la Fiscalía, tenían «una dependencia jerárquica» de él.
El acusado, según la denuncia, amenazaba a las víctimas con perder el puesto, les impedía leer sus tesis o apuntarse a los grupos de investigación o les exigía aparecer como coautor de lo que ellas publicaban.
La Universidad de Sevilla recibió una denuncia de las tres víctimas y, seguidamente, puso los hechos en conocimiento de la Fiscalía.

3. La Complutense suspende de empleo y sueldo a un profesor doctorado en Educación en Oviedo por acosar a alumnas

8/11/2017
Se trata del profesor de la Facultad de Educación (DOCTOR EN CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN POR LA UNIVERSIDAD DE OVIEDO) Juan Antonio García Fraile, que ha sido sancionado con nueve meses de suspensión de empleo y sueldo por acoso y abuso de autoridad, a otros tres por ausentarse de España sin permiso de la universidad y dos más por amenazar a un compañero. ¿ÚNICAMENTE?
El pasado mes de enero, la Complutense anunció que había apartado de un máster a un profesor tras haber sido denunciado por varias alumnas por presunto acoso sexual, aunque continuaba impartiendo clases de otras asignaturas. En la resolución del expediente disciplinario abierto a raíz de esas denuncias, y que puede ser recurrida por el profesor, se explica que el docente «propició situaciones inadecuadas e improcedentes con el propósito de establecer relaciones de naturaleza personal y fuera del ámbito académico».
Estos hechos, según el escrito de la resolución, «se ven agravados, dado que el alumnado matriculado en este máster, en su mayor parte del género femenino, procede de distintos países hispanoamericanos», que han accedido a estos estudios «previa rigurosa selección y han sido becados por su país de origen debido a que carecen de suficientes medios económicos para hacer frente a los gastos ocasionados durante su estancia escolar en España».
En este sentido, el que «estos elementos propician que las alumnas sean muy vulnerables», puesto que «no superar los exámenes de las asignaturas, podrían no graduarse y verse obligadas a devolver el dinero de la beca».
Una situación que, según la resolución, «se ha repetido en el pasado con otras alumnas de grado y máster», ya que el profesor establecía con ellas «vínculos emocionales ofreciendo ayuda y orientación presuntamente desinteresada, para conseguir otros fines bajo la sutil amenaza de que de mantener una actitud poco amigable surgirían situaciones incómodas que podrían afectar negativamente en el plano académico y en un futuro profesional».

Diario de la 4ª tutoría grupal, 30/11/2018, realizado por YAIZA ARENAS quien añadió una notica y un breve comentario al respecto

En clase de hoy (en este caso, tutoría grupal de los viernes), hemos comenzado comentando la noticia que subió Josetxu a su blog, llamada “Si quieres nos enrollamos”: 50 alumnas estallan contra los comentarios sexuales de un catedrático ¿de educación? en Valencia. Y van unos cuantos estos últimos años. Con la que una vez más hemos quedados sorprendidos de como se pueden seguir dando estas situaciones en los centros.

Después de esto, seguimos cada uno trabajando en nuestra unidad didáctica, esta vez el profesor nos explicó como tendríamos que realizar el apartado de evaluación y competencias. Ya que cada uno sigue diferentes ritmos, Josetxu nos va ayudando individualmente y resolviendo nuestras dudas acerca de la unidad.


Como en este día el diario se queda muy escueto, he decidido buscar y añadir una noticia de interés y la cuál me ha sorprendido porque como bien dice es una “violación de los derechos y de la privacidad de los niños



Alumnos de nueve años de una escuela portuguesa son encuestados sobre sus inclinaciones sexuales
Hace años que la asignatura de matemáticas dejó de ser el ogro del curso escolar. Los niños de hoy en día aprenden a leer y a sumar sin lágrimas, pero otra cosa son las encuestas, estudios psicotécnicos, entrevistas con tutores o, dios, el papel de plátano en la representación teatral de fin de curso. Hasta el reparto de papeles falta mucho, antes hay que saber las inclinaciones sexuales de los alumnos de la clase.

En una de esas clases-trampa, la de Ciudadanía, barra subgénero Educación para la Igualdad de Género,alumnos de nueve años de una escuela de Oporto (Portugal) tuvieron que responder a la pregunta: “¿Me siento atraído por hombres, mujeres o ambos?”. Aparte de que a esas edades hubiera sido más lógico preguntar por “niños y niñas”, la encuesta escolar también pedía que el/la/lo estudiante escribiera su edad, nacionalidad e “identidad de género”.

En la misma “ficha sociodemográfica” —realizada en las primeras semanas del curso—, se pregunta al niño/niña si está enamorado o si lo ha estado. Todo ello, al menos, de forma anónima, aunque con el aula y otras referencias de la ficha no costaría identificar a los alumnos, algunos de ellos tan inocentes que escriben la firma con su nombre.

El anonimato no duró mucho, pues por algún desliz del centro escolar, un padre colocó en las redes sociales una copia de la encuesta. Rápidamente se ha localizado al culpable: las redes sociales, que han exagerado, dicen, algo que era algo normal en la asignatura. Tanto los responsables escolares como la asociación de padres del centro se han escandalizado de la publicidad, pero no de las preguntas a los niños. El Ministerio de Educación dice que lo va a investigar, que no sabía nada.

Según ha reconocido su portavoz, la asociación de padres estaba parcialmente informada de la encuesta, que forma parte de la asignatura de Ciudadanía —que engloba la Educación Sexual—, novedad del año lectivo 2018-19. La misma asociación señala que la mayor parte de los alumnos no entendieron la pregunta y la dejaron en blanco. La asociación acepta que igual la encuesta no era adecuada para niños de nueve años, pero que tampoco era para tal barullo.

En una entrevista al Observador, la especialista en psicología educativa Isabel Abreu-Lima califica las preguntas de “inadecuadas, invasivas y no inocuas”. Para la profesora de la universidad de Oporto se trata de “una violación de los derechos y de la privacidad de los niños”.

martes, 27 de noviembre de 2018

Los «trucos» del mejor «profe» de Primaria: OSCAR CASADO

Su método, basado en la autonomía del niño, es «un punto intermedio» entre las metodologías activas» y las aportaciones de grandes pensadores de la educación como Montessori o Giner de los Ríos



Llega a la conferencia como un huracán, con la energía de quien disfruta lo que hace, trabajar porque la educación sea mejor y con más calidad y por enseñar a otros cómo hacer las cosas de manera diferente para que los niños tengan mejores resultados escolares. Es Óscar Casado, maestro en el CRA ERIA-Jamuz, que comparten las localidades leonesas de Castrocalbón y Jiménez de Jamuz, premiado como el mejor docente en la categoría de Primaria de los Premios Educa Abanca 2017.
Casado impartió una conferencia organizada por el sindicato ANPE en el IES Zorrilla para otros maestros en la que desgranó cuál es el método con el que quiere aportar una gota más a esa gran marea innovadora que está abriéndose paso en las aulas españolas. Fruto de su experiencia docente en distintas etapas educativas, Casado ha ido desarrollando una metodología nueva basada en la autonomía del niño y que pretende ser un puente para los docentes que quieren dejar las metodologías educativas tradicionales y apostar por metodologías activas. Habla con ABC mientras espera defender su tesis doctoral a comienzos de diciembre, en la que plasma su investigación con este nuevo método, «la autorregulación del aprendizaje».
Cuando comenzó a dar clase se dio cuenta de que «había muchas contradicciones entre lo que me habían enseñado y lo que luego me encontraba en las clases», que las clases tradicionales basadas en la lección magistral, lo que se llevaba haciendo mucho tiempo, «obtenían los resultados que obtenían». Pensó «vamos a cambiar lo que se hace para tener resultados diferentes». Empezó a investigar lo que tenían en común las metodologías activas que ya funcionan en los colegios, como el trabajo por proyectos, «flipped learning» (aprendizaje invertido), el aprendizaje cooperativo..., añadió ideas de grandes pensadores de la educación como Montessori o Giner de los Ríos, y descubrió que su base común era que precisaban de que el niño fuera autónomo. «Las metodologías en sí son correctas, pero fracasaban porque no se había tenido en cuenta lo que tenían que saber los niños antes», que tenían que ser autónomos, ser responsables, saber planificarse, etc., para poder trabajar con esas dinámicas nuevas.



«Los padres me cuentan alucinados que llegan a casa y se ponen a trabajar sin que les digas nada»

A partir de ahí, Casado ha desarrollado un método que «es un punto intermedio entre el modelo tradicional y las metodologías activas, para acercar los dos extremos» y puedan dar ese «salto» sabiendo qué herramientas deben aplicar. Lo primero de todo, responde, «explicar menos» y seguir, al modo como se hace en Infantil, un trabajo por rincones en los que cada alumno sepa lo que tiene que hacer. De este modo, el docente podrá centrar su atención en los que tienen dudas o aquellos que necesitan una atención mayor». En la clase tradicional «no puedo hacer atención a la diversidad porque cuando explico para todos es imposible que todos entiendan lo mismo, con lo cual, no puedo individualizar el aprendizaje, y van quedando lagunas en algunos niños que se van haciendo más grandes, más grandes, hasta que llega un día en que la distancia es tal que ¡ah!, ¡es que tienen que repetir curso!», afirma contundente.

Rincones como en Infantil

Organiza el aula de manera que, como en Infantil, cada uno pueda hacer una tarea y no todos tengan que hacer lo mismo a la vez. Deja participar a los niños a la hora de establecer qué tareas de las marcadas van a hacer primero y en cuánto tiempo, sabiendo que lo que no hagan en clase lo llevan como deberes. Así se planifican y organizan y aprenden a ser responsables. El cambio notado es notable, según este docente. «Los padres me cuentan alucinados que llegan a casa y se ponen a trabajar sin que les digas nada». Alguno, incluso, cuenta en su conferencia, corrige a los padres cuando estos le alteran su «agenda» de las tareas porque son más conscientes del tiempo que dedican a ellas y ya no son los padres los que les llevan de un lado a otro o tutelan constantemente sus deberes. Además, las dudas se resuelven en clase. porque una máxima de este método es optimizar y hacer más ágiles las correcciones, con autocorrecciones que ayudan más al alumno que una masiva, como se hacía antes.

Este docente que, con otros 30 maestros del grupo «Actitudes» colabora formando a profesores y con centros como los CFIE, ha observado, y lo recoge en su tesis, que los resultados mejoran, que los niños con necesidades reciben más atención y personalizada, «los niños están más motivados y son más autónomos», competencias que les servirán de mucho en el futuro, y hasta los grupos de WhatsApp de los padres han desaparecido porque, como cada uno tiene unos deberes, ya no tiene sentido que los padres se pregunten entre ellos «¿qué deberes hay para hoy?».

Galicia prohibirá que los colegios con uniforme obliguen a las niñas a llevar falda. Aportación y comentario de VERÓNICA DÍAZ

A partir del próximo curso académico los colegios de Galicia en los que los alumnos llevan uniforme escolar no podrán obligarles a ir vestidos de forma diferente según el sexo ni imponer a las niñas que vistan falda.
Este es el resultado de un acuerdo alcanzado este miércoles en el Pleno del Parlamento de Galicia en el que todos los partidos políticos con representación parlamentaria votaron a favor de una proposición no de ley presentada por En Marea por la que se insta al gobierno autonómico a adoptar las medidas precisas para evitar este tipo de distinciones en la vestimenta escolar.
El resultado de este acuerdo que contó con los votos a favor de PPPSOEBNG En Marea es que las niñas de Galicia podrán acudir a la escuela con pantalón si así lo deciden y, de esta forma, en palabras de la diputada Luca Chao, podrán "dejar atrás el anacrónico deber de hacerlo con falda", una prenda que "constituye un símbolo de los roles tradicionales de género".
La diputada de En Marea defendió la propuesta sosteniendo que la falda impone limitaciones de movimiento a las niñas, de tal forma que condiciona su participación en numerosos juegos y actividades que contribuyen a generar distinciones por sexos en el entorno escolar.
El acuerdo parlamentario implica que la Xunta de Galicia implantará y aplicará las medidas normativas y reglamentarias necesarias para evitar, a partir del próximo curso, la exigencia por los centros escolares de uniformes diferentes para cada sexo y especificará de forma expresa la opción de que las alumnas puedan elegir acudir al centro educativo con pantalón.
Este acuerdo llega en la semana del 25 de noviembre, Día Mundial para la erradicación de las violencias machistas, porque se ha querido poner el foco en la escuela como "trinchera fundamental contra el machismo", un primer espacio fundamental en el que trabajar por una sociedad feminista.
Además, desde el grupo impulsor de la iniciativa se destaca que el Tribunal Supremo ya se ha manifestado diciendo que obligar a mujeres y hombres a llevar atuendo diferenciado va en contra del derecho a la igualdad, contemplado en el artículo 14 de la Constitución y Luca Chao insistió en el Parlamento en que la falda es mucho más que un símbolo, es un elemento que "perpetúa la división tradicional de roles que se impone a las niñas y niños desde que son pequeños".
Desde En Marea destacan que este acuerdo es un pequeño paso, pero, sin duda, muy importante para fomentar la capacidad de decisión y la autonomía de las niñas y un avance para que "nunca más hablemos de derechos si no es para todas las mujeres".

EVALUACIÓN DE LA ASIGNATURA